Sister (“hermana” en español)… No, parecería una revista para monjas.
Sojourner (en honor a la abolicionista afroamericana Sojourner Truth). No, creerían que es una publicación sobre journeys (viajes).
Lilith… Bimbo… No. No.
Ms. Ajá. Es breve. Simbólico (representa a una mujer sin indicar su estado civil, como Mrs. —casada— o Miss —soltera—). Ahí lo tienen.
En 1971, la periodista Gloria Steinem, junto con un grupo de colegas (Letty Cottin Pogrebin, Mary Thom, Patricia Carbine, Joanne Edgar, Nina Finkelstein, Mary Peacock y Margaret Sloan-Hunter), fundó en Nueva York la revista feminista Ms. Sus críticos le dieron seis meses de vida. Se convirtió en un ícono de su época. Tras más de 50 años de existencia, esta semana se ha estrenado en el Festival de Cine de Tribeca el documental Dear Ms.: A Revolution in Print (Querida Ms.: Una revolución impresa), que relata cómo aquellas mujeres hicieron una contribución inmensurable a la sociedad y cómo muchos de los temas que discutieron siguen siendo igual de relevantes hoy en día.

Dirigido por Salima Koroma, Alice Gu y Cecilia Aldarondo, el documental narra —con entrevistas de la época y otras muchas realizadas a sus protagonistas medio siglo después (Gloria Steinem tiene hoy 91 años)— cómo nació aquella publicación revolucionaria; sus éxitos, no solo de audiencia, sino también por lograr una correspondencia continua de mujeres de todos los rincones de Estados Unidos que confiaban sus secretos más íntimos a las editoras, porque hasta entonces no tenían un lugar donde hacerlo; sus retos, como el de mejorar constantemente para representar a esa diversa mitad de la población a la que intentaban hablar; el problema constante de mantenerse firmes en sus ideales y, al mismo tiempo, lograr que la publicidad no saliera corriendo —ya que de esta dependía la viabilidad del negocio—; y la felicidad que dio a sus creadoras formar parte de un proyecto genuino, que buscaba un bien mucho mayor que el del buen periodismo.
El aborto, el sexo, la violencia machista… eran temas tabú
A lo largo de las tres partes que componen el documental Dear Ms.: A Revolution in Print, se hace presente la necesidad de informar con la que nació Ms., en un momento en que las publicaciones femeninas se centraban en asuntos banales, como cómo ser una buena ama de casa o seguir las novedades de la moda. El aborto, el sexo, la violencia machista… temas tabú en los años setenta (y, en cierta medida, también hoy) que constituían las verdaderas preocupaciones de muchas mujeres y que, hasta el lanzamiento de Ms., habían sido ignorados. De ello trata el documental, que recupera una iniciativa arriesgada que valió la pena con creces.