California se identifica por un puñado de elementos inconfundibles: palmeras esbeltas, socorristas en bañadores rojos, Hollywood, la cultura del automóvil y una cadena de hamburgueserías en particular: In-N-Out. Desde que abrió sus puertas en 1948, In-N-Out se ha expandido hasta contar con cientos de establecimientos en California y, desde 1992, también en algunos estados limítrofes. ¿Tennessee? No parece su mercado natural, pero su propietaria, Lynsi Snyder, tampoco es una CEO al uso. La noticia la ha confirmado ella misma en el pódcast cristiano conservador Relatable: se marcha del Estado Dorado.
Cuando Harry Snyder (abuelo de la actual CEO) abrió el primer In-N-Out en Baldwin Park, a las afueras de Los Ángeles, en 1948, innovó con el primer drive-thru de hamburguesas del estado. La cultura del automóvil empezaba a calar en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, y el concepto de esta nueva hamburguesería se adaptaba perfectamente a esa pasión: poder comprar comida sin bajarse del coche. En la Costa Este, en ciudades como Nueva York, el concepto no habría funcionado con tanta facilidad, pero en la vasta California encontró su escenario idóneo. Hasta ahora.
La nieta de los fundadores y actual CEO de In-N-Out lo ha explicado así en Relatable: pese a ser multimillonaria, afirma que “hay muchas cosas buenas en California, pero criar una familia no es fácil aquí. Hacer negocios no es fácil aquí”. En fin, se muda; y con ella, parte de sus empleados.
Según ha detallado a la prensa y en publicaciones posteriores en redes sociales, la nueva sede de In-N-Out estará en Franklin, Tennessee, a las afueras de Nashville. Compartirá funciones con las oficinas actuales en California, que permanecerán en Irvine hasta 2030. Después, la idea es reubicar la oficina de California a Baldwin Park, donde su abuelo abrió el primer restaurante y donde todavía existe una réplica de aquel establecimiento original.
A pesar de los cambios en la ubicación de la sede y de la residencia oficial de la CEO, Lynsi Snyder ha asegurado que, de los 400 establecimientos que tiene la empresa, la mayoría seguirán en California. La decisión puede sorprender, como también ha sorprendido en ocasiones la propia Lynsi Snyder, por ejemplo, cuando en 2018 la empresa donó 25.000 dólares al Partido Republicano, acción que fue seguida del llamado a un boicot a la empresa.