El 2026 comienza con dos novedades en el sistema de metro de la ciudad de Nueva York. Desde el 1 de enero ya no se pueden comprar ni recargar las tradicionales MetroCard. Aquellas tarjetas amarillas que a veces requerían más de un intento para abrir los torniquetes habían ido perdiendo poco a poco popularidad gracias al sistema de pago directo con un toque de tarjeta de crédito o teléfono que introdujo el sistema OMNY. Ahora se apuesta porque el “toque” se consolide como forma de acceder al subway, ya sea con la tarjeta de crédito, el teléfono móvil o una tarjeta OMNY.
El segundo cambio corresponde al precio del billete: desde el 1 de enero de 2026, los viajes en el metro y autobuses de Nueva York cuestan 10 centavos más que en 2025. Con el nuevo año se paga 3 dólares por trayecto.
Si todavía tiene viajes en su MetroCard, se los canjearán
A pesar de los cambios establecidos, quienes terminaron 2025 sin agotar todos los viajes de su MetroCard no tienen que preocuparse. Pueden acudir a un centro de servicio al consumidor y canjear su MetroCard por una tarjeta OMNY que les permitirá abrir los torniquetes del metro con un solo toque.

Pague 12 viajes por semana y los demás le saldrán gratis
Como ya era habitual, el sistema de metro mantiene el máximo de pago de 12 viajes por semana para cada usuario, siempre que utilice la misma tarjeta o dispositivo durante 7 días consecutivos. De esta forma, si, por ejemplo, en el sexto día el usuario alcanza los 12 viajes, el resto de trayectos de la semana le saldrán gratis cuando pague usando la misma tarjeta.
Más de tres décadas de MetroCard
Las tarjetas conocidas como MetroCard comenzaron a usarse en 1994 y fueron la forma de pago en el metro de la ciudad hasta la llegada de la pandemia. En 2019 se introdujo la alternativa de pagar con un toque gracias al sistema OMNY y, con la pandemia, el método se expandió por su facilidad de uso y porque ayudaba a evitar contactos innecesarios.
Antes de que se incorporasen las entonces innovadoras MetroCard en los noventa, los neoyorquinos usaban, desde 1953, tokens, unas monedas diseñadas para su uso en el transporte público. En 1904, cuando se inauguró el metro de Nueva York, se usaban billetes de papel.
