Tras medio siglo sin cambiar de manos, la conocida mansión californiana que aparece en la serie The Fresh Prince of Bel-Air (El Príncipe de Bel-Air) acaba de salir al mercado por nada menos que 29,5 millones de dólares. Construida en 1937, la propiedad cuenta con seis dormitorios y siete baños.
La familia propietaria adquirió la vivienda en 1978, una década antes de que se les propusiera utilizarla como escenario para la popular serie de televisión. En aquel momento, desconocían por completo el enorme impacto cultural que alcanzaría la producción y la notoriedad que acabaría teniendo la casa.
Aunque la ficción situaba la mansión en el exclusivo vecindario de Bel-Air, en realidad se encuentra en el vecindario colindante de Brentwood Park. Según Realtor, los propietarios explican que solo se grabaron durante unos días algunas escenas del exterior y de la piscina, mientras que los interiores se rodaron íntegramente en un estudio.
Hoy, quien esté dispuesto a desembolsar 29,5 millones de dólares podrá mudarse a esta emblemática residencia y revivir la experiencia de Will Smith cuando se instaló en la casa de su tío Phil.