La 98ª edición de los Premios Óscar tiene como protagonista el enfrentamiento entre dos titanes. La película de terror ambientada en el sur profundo de Estados Unidos en la década de 1930, Sinners, llega a la gala con un récord histórico de 16 nominaciones. Le sigue de cerca One Battle After Another, adaptación de la novela Vineland y centrada en un grupo de guerrilleros de extrema izquierda, con 13 nominaciones. Ambas compiten por el premio a mejor película, y sus protagonistas, Michael B. Jordan y Leonardo DiCaprio, se disputan también la estatuilla a mejor actor principal.
El hecho de que estos dos filmes coincidan en tantas categorías anticipa una noche que podría convertirse en un duelo entre ambos: una de ellas podría alzarse como la gran vencedora, mientras la otra podría acabar protagonizando la decepción de la velada.
La rivalidad se extiende también a las categorías interpretativas secundarias. Los actores Denroy Lindo, por Sinners, y Sean Penn, por One Battle After Another, compiten por el Óscar a mejor actor de reparto. Lo mismo ocurre con las actrices Wunmi Mosaku y Teyana Taylor, nominadas a mejor actriz de reparto.
El enfrentamiento continúa en varias categorías técnicas: mejor dirección, con Ryan Coogler por Sinners y Paul Thomas Anderson por One Battle After Another; mejor montaje, con Michael P. Shawver y Andy Jurgensen; mejor banda sonora, con Ludwig Göransson frente a Jonny Greenwood; además de diseño de producción y sonido.
La ceremonia de esta edición será presentada por la estrella de los programas nocturnos Conan O’Brien y tendrá lugar en el Teatro Dolby de Hollywood, California. La gala comenzará a las 16:00 horas, hora local (19:00 en Nueva York). Desde que se graduó en Harvard y trabajó como guionista en Los Simpson, O’Brien se ha convertido en uno de los rostros más conocidos de la televisión nocturna estadounidense, un terreno donde ha perfeccionado el estilo humorístico que se espera ver esta noche sobre el escenario.
En las grandes ciudades del país, la ceremonia se seguirá tanto desde los salones de casa como en fiestas de visionado. En Nueva York, por ejemplo, el rooftop 230 Fifth, en la Quinta Avenida, se ha convertido en una tradición para los aficionados desde haceuna década.
¿Quién ganará el duelo? La batalla comenzará al caer el sol.