El domingo 15 de marzo, desde el Teatro Dolby de Hollywood, California, y con Conan O’Brien como presentador, se celebró la 98ª edición de los Premios Óscar con el enfrentamiento entre dos titanes.
La película de terror ambientada en el sur profundo de Estados Unidos en la década de 1930, Sinners, llegaba a la gala con un récord histórico de 16 nominaciones. Le seguía de cerca One Battle After Another, adaptación de la novela Vineland y centrada en un grupo de guerrilleros de extrema izquierda, con 13 nominaciones. Ambas competían por el premio a Mejor Película, y sus protagonistas, Michael B. Jordan y Leonardo DiCaprio, se disputaban también el premio a Mejor Actor.

Con seis estatuillas, que incluyen Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guion Adaptado, One Battle After Another ganó el duelo, aunque por poco. Michael B. Jordan, que protagoniza Sinners por partida doble al interpretar al personaje principal y a su gemelo, se hizo con el premio a Mejor Actor, y su filme logró cuatro estatuillas, incluido el de Mejor Guion Original para Ryan Coogler.
Michael B. Jordan recibe su premio con humildad
“Y el Óscar a Mejor Actor es para…” Y el tiempo se detuvo. De Leonardo DiCaprio a Michael B. Jordan, los nominados quedaron petrificados durante unos segundos hasta escuchar su nombre, como si un simple respiro fuese a cambiar el rumbo de lo que ya estaba decidido.
“…Michael B. Jordan”.
Al protagonista de Sinners, vestido de negro de la cabeza a los pies y sentado junto a su madre, le costó reaccionar cuando escuchó su nombre. Apoyó su frente contra la de ella, y todo su círculo se unió en un aplauso emotivo.
“Dios es bueno”, fue su primera frase desde el escenario. “Mamá, ¿qué pasa?”, añadió, dirigiéndose a ella, que seguía entre el público. Rindió homenaje a su madre y a su padre, este último recién llegado de Ghana para asistir a la ceremonia. Después comenzó un listado de nombres de su reparto, agradeciendo a todos ellos.

“Estoy aquí gracias a las personas que vinieron antes que yo”, dijo, antes de continuar recitando una lista de actores afroamericanos. “Sidney Poitier, Denzel Washington, Halle Berry, Jamie Foxx, Forest Whitaker, Will Smith”. “Gracias a todos en esta sala y en casa por apoyarme en mi carrera”, añadió. “Sé que ustedes quieren que me vaya bien, y yo quiero lograrlo porque ustedes apostaron por mí”.
Más ganadores de la velada
Aunque gran parte del foco estaba puesto en One Battle After Another y Sinners, hubo otros ganadores del certamen que también merecen mención. Frankenstein fue otro de los títulos más destacados de la noche y se alzó con tres Óscar, mientras que KPop Demon Hunters se llevó los premios a Mejor Película Animada y Mejor Canción Original. El galardón a Mejor Actriz fue para Jessie Buckley por Hamnet, y Amy Madigan obtuvo el premio a Mejor Actriz de Reparto por Weapons.
Como es costumbre, el último trofeo fue el de Mejor Película, y todo el reparto de One Battle After Another subió al escenario. La productora del filme, Sara Murphy, comenzó el discurso, seguida por el director y guionista Paul Thomas Anderson. Leonardo DiCaprio, sin querer robar protagonismo, permaneció en segunda fila. “Vaya noche, chicos. Tomémonos un martini; esto es realmente maravilloso”, concluyó Anderson. La velada terminó sin incidentes, dejando como anécdota lejana la ceremonia de 2022, marcada por el famoso puñetazo de Will Smith a Chris Rock.
En las redes sociales siguieron compartiéndose momentos de los galardonados y de cómo continuaron la velada, incluidoMichael B. Jordan, quien se dejó ver en la cadena de hamburguesas In-N-Out, toda una tradición en Los Ángeles. Allí apareció con la estatuilla en la mano y sin dejar de sonreír al personal, mientras devoraba una enorme hamburguesa.