Los precios de sus vuelos eran, a menudo, tan impactantes como las experiencias de sus usuarios. Los neoyorquinos podían viajar a destinos como Fort Lauderdale por la mitad de precio, a cambio de requisitos más estrictos y cancelaciones que en ocasiones desataban el caos. Hasta este mes de mayo.
Spirit se ha despedido para siempre, a su estilo: dejando a pasajeros en tierra y a pilotos, azafatos y otros trabajadores sin empleo. Con su salida del mercado, las aerolíneas estadounidenses ya han iniciado una carrera por hacerse con el espacio que deja la compañía amarilla. La lucha en el aire incluye desde Breeze Airways hasta Frontier Airlines, competidores que ahora buscan repartirse lo que queda del pastel.
Primer acto: Innovando con tarifas por casi todo
Han pasado 34 años desde que Spirit comenzó a operar con ese nombre y 20 desde que adoptó el modelo de bajo costo. Logró el infame honor de ser la primera aerolínea en Estados Unidos en cobrar por el equipaje de mano cuando implantó la medida en 2010. Tras ella, llegaron muchas otras restricciones, algunas de las cuales hoy son cada vez más habituales.
Sus problemas financieros venían de lejos y se agravaron con la pandemia. Esto la llevó a negociar su compra en 2022 frente a otra gran low-cost estadounidense, Frontier Airlines, aunque los accionistas de Spirit rechazaron la oferta. JetBlue también mostró interés y llegó a un acuerdo, pero el Departamento de Justicia lo bloqueó al considerar que encarecería los precios y perjudicaría a los consumidores.
Segundo acto: De la bancarrota al rescate que nunca llegó
En noviembre de 2024, Spirit se acogió a la ley de quiebras y, en enero de 2025, Frontier Airlines volvió a presentar una oferta de compra, esta vez inferior a la de 2022, que fue rechazada.
En agosto de 2025, la compañía volvió a declararse en quiebra y, ese otoño, presentó un plan de reestructuración para recuperar la rentabilidad. El aumento de los costes del combustible, provocado por la guerra en Irán en 2026, terminó por rematar a una empresa ya herida, y Spirit tuvo que solicitar un rescate al Gobierno de Donald Trump que nunca llegó.
Sin más opciones sobre la mesa, de la noche a la mañana, Spirit anunció que dejaría de operar el 2 de mayo a las 3:00 horas, cuando, muy a su estilo, miles de pasajeros, que tenían previsto volar ese día, descubrieron que se iban a quedar en tierra.
Tercer acto: Todos quieren repartirse el pastel
Atlantic City, por ejemplo, era territorio de Spirit. En ese aeropuerto internacional de Nueva Jersey, la compañía operaba más del 75 % de los vuelos. Con su salida, Breeze Airways, fundada en 2021 y con sede en Utah, ya se ha lanzado a ocupar sus rutas.
El aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, también era uno de sus bastiones, y JetBlue ha anunciado que ampliará su presencia allí. Entre sus nuevas rutas figuran vuelos a Barranquilla y Cali, en Colombia, así como a Baltimore, Charlotte, Columbus e Indianápolis. Además, ofrece programas de fidelidad dirigidos a antiguos clientes de Spirit.
Frontier Airlines también va a ampliar su oferta este verano, lo que incluye vuelos adicionales a un destino habitual de Spirit, Las Vegas, y ofrecerá descuentos para vuelos adquiridos hasta el 8 de mayo , válidos para viajar durante cinco meses.
El sentimiento en torno a Spirit estos días es el mismo: una despedida a un ser querido algo conflictivo que, tras su repentina y trágica pérdida, muchos acabarán echando de menos.