Desde hace 35 años, ninguna persona había fallecido por sarampión en el vecino estado de Pensilvania. Este martes, el Departamento de Salud estatal (DOH, por sus siglas en inglés) ha confirmado la muerte de dos personas que no estaban vacunadas.
El brote de sarampión en Pensilvania ya suma 95 casos registrados en julio y 210 casos en agosto. En lo que va de año, el estado ha registrado 393 casos de sarampión, la mayoría de ellos (185) en el condado de Lancaster, donde residen medio millón de personas y donde vivían las dos personas que fallecieron. El condado de Lancaster se encuentra a unas tres horas de Nueva York.
“Mi más profundo pésame para los seres queridos que enfrentan esta pérdida inimaginable”, declaró la secretaria de Salud de Pensilvania, la Dra. Debra Bogen, en un comunicado. Para proteger la privacidad de las personas afectadas y sus familias, las autoridades no han revelado la identidad de los fallecidos.
“Debido a que el sarampión había sido prácticamente eliminado en el estado durante más de tres décadas, las personas no están familiarizadas con esta enfermedad y no comprenden plenamente su posible gravedad”, añadió, al tiempo que pidió a la población que se vacune. “Como médica, quiero asegurarme de que la gente entienda que la vacuna triple vírica (MMR) es segura y ofrece la mejor protección que tenemos contra el sarampión”.
El sarampión fue declarado erradicado en Estados Unidos en 2000, gracias al éxito de las campañas de vacunación. Sin embargo, en los últimos años, la enfermedad ha resurgido, especialmente entre las personas no vacunadas. El año pasado, tres personas murieron a causa del sarampión en Estados Unidos, mientras que este año ya se han registrado dos fallecimientos, ambos en Pensilvania.
El virus se propaga por el aire, a menudo a través de la respiración, la tos o los estornudos de una persona infectada. Los primeros síntomas del sarampión son similares a los de otras enfermedades virales respiratorias e incluyen tos, fiebre, secreción nasal y conjuntivitis.
De las personas contagiadas en Pensilvania, la mayoría son jóvenes: 100 casos se han reportado entre personas de 18 a 24 años y 148 casos corresponden a personas de entre 25 y 49 años.
Las autoridades recuerdan que el sarampión es una enfermedad prevenible que puede provocar problemas de salud graves, incluso la muerte, y urgen a la población que no está vacunada a recibir la vacuna MMR, también llamada triple vírica. La vacuna MMR protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola y está cubierta por la mayoría de los seguros médicos.