El día de Navidad de 1936 se inauguró una pista de patinaje sobre hielo temporal en Rockefeller Center, en el Midtown de Manhattan. Los neoyorquinos se prendaron de ella y, este sábado, 10 de octubre de 2026, noventa años después, volverá a abrir para la temporada navideña.
Aunque el otoño neoyorquino haya comenzado con temperaturas veraniegas, el primer aperitivo de la Navidad ha llegado. Desde las 9:00 del sábado, se podrá patinar sobre hielo en la pista de Rockefeller Center.
Una decisión temporal convertida en icono de la ciudad
Cuenta la leyenda, como recuerda la web del centro, que la pista de patinaje sobre hielo de Rockefeller Center surgió a raíz de la iniciativa improvisada de un vendedor de patines de la plaza.
Era la década de 1930 y Estados Unidos estaba inmerso en la Gran Depresión. Además, por las características de la plaza, resultaba difícil atraer clientes a las tiendas, a las que había que acceder bajando las escaleras. Para llamar su atención, un vendedor de patines utilizó el hielo que se había formado junto a la fuente para hacer una demostración de su producto. Su iniciativa cambió el destino de la plaza para siempre.
John D. Rockefeller pidió construir una pista de patinaje temporal en aquel mismo lugar. Y aquella medida, que iba a prolongarse solo unos meses, gustó tanto que se convirtió en una tradición anual que este año celebrará su 90.º aniversario.
Las entradas para patinar sobre hielo en la pista de Rockefeller Center ya están a la venta en la web del centro, a un precio de 22 dólares por 60 minutos. Para adquirirlas, hay que elegir fecha y hora.