En la mañana de este lunes, a 22 días de las elecciones legislativas, en las que Ilhan Omar busca renovar su escaño, agentes federales han registrado la vivienda de la congresista de Minnesota, la primera estadounidense de origen somalí en ocupar un escaño en la Cámara de Representantes y archienemiga de Donald Trump.
La vivienda de Ilhan Omar, situada en Washington D. C., fue registrada mediante una orden judicial. El registro se produce en el marco de una investigación federal relacionada con su documentación migratoria. Según informaciones publicadas inicialmente por Fox News, que han corrido como la pólvora entre la prensa estadounidense, la pesquisa se centra en posibles irregularidades en los documentos de inmigración presentados por su familia.
El registro sorprende porque, según recuerda la prensa, el Departamento de Justicia suele recomendar que se eviten actuaciones de investigación que puedan influir en el resultado electoral durante las semanas previas a unos comicios.
Lo que no sorprende es que la congresista Ilhan Omar sea el objetivo de esta investigación, ya que el presidente Donald Trump lleva años arremetiendo contra ella.
Durante años, Donald Trump y sus aliados han acusado a Ilhan Omar de cometer fraude relacionado con la historia migratoria de su familia. Además, el presidente se ha burlado de ella en repetidos mítines electorales y ha reiterado que debería ser deportada.
En una entrevista con The Guardian, cuando se le preguntó por los continuos insultos y ataques del presidente Donald Trump, Ilhan Omar declaró que el mandatario estadounidense “tiene una obsesión realmente enfermiza e inquietante” con ella.
Ilhan Omar llegó a Estados Unidos como refugiada cuando era niña, después de huir de la guerra civil en Somalia junto con su familia.
Nació en Mogadiscio, Somalia, en 1982, y perdió a su madre cuando tenía dos años, por lo que fue criada por su padre y su abuelo. Tras el estallido de la guerra civil en Somalia, en 1991, Ilhan Omar huyó con su familia del país y se refugió en Kenia, donde pasó cuatro años en un campo de refugiados.
Llegó a Estados Unidos como refugiada en la década de 1990 y, en 1997, se mudó con su familia a Minneapolis, Minnesota, donde se estableció definitivamente.
En 2016, Omar se presentó a las elecciones para obtener un escaño en la Cámara de Representantes de Minnesota, que ganó y ocupó durante un mandato. En 2018, se presentó a las elecciones para la Cámara de Representantes federal por el quinto distrito congresual de Minnesota y resultó elegida. Así se convirtió en la primera estadounidense de origen somalí en llegar al Congreso y en una de las dos primeras mujeres musulmanas elegidas para la Cámara, junto con Rashida Tlaib. Su distrito incluye la ciudad de Minneapolis y varios de sus suburbios, y lo representa desde entonces.
Por el momento, las autoridades no han detallado públicamente todos los pormenores de la investigación.