Con 58 años y una amplia trayectoria en la política estatal de Maine, Troy Jackson no es un recién llegado a la política. Sin embargo, hay dos aspectos de su perfil que sí podrían sorprender: el primero, que no fue el candidato demócrata inicialmente designado para competir por el escaño en el Senado federal; el segundo, que antes de político fue leñador.
Ahora, una encuesta reciente de The Washington Post y la Schar School sitúa a Jackson por delante de la actual senadora republicana Susan Collins: el 50 % de los encuestados apoya al demócrata, frente al 46 % que respalda a Collins, quien aspira a un sexto mandato en el Senado. El sondeo se realizó entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre, antes del debate televisado entre ambos candidatos, celebrado el jueves 8 de octubre.
De la industria maderera a la política
Fue precisamente la profesión de leñador, que habían ejercido durante generaciones los miembros de su familia, la que llevó a Jackson a la política. En octubre de 1998, lideró el bloqueo maderero de una semana en la frontera entre Maine y Canadá, en protesta por la contratación de leñadores canadienses con salarios más bajos, una práctica que perjudicaba el empleo y los sueldos de los trabajadores locales. La iniciativa no logró sus objetivos inmediatos, pero impulsó a Jackson a dar el salto a la política y presentarse a un escaño en la Cámara de Representantes de Maine.
Jackson perdió su primera campaña, en 2000, pero en 2002 consiguió un escaño en la Cámara de Representantes estatal, donde permaneció hasta 2008. Ese año fue elegido senador estatal, cargo que ocupó entre 2008 y 2014 y entre 2016 y 2024.
En 2026, Jackson perdió las primarias demócratas para la candidatura a gobernador de Maine. Sin embargo, la suerte —o la perseverancia— le brindó una segunda oportunidad. Cuando Graham Platner, ganador de las primarias demócratas al Senado por Maine, abandonó la carrera tras una acusación de agresión sexual que negó, Jackson fue elegido para sustituirlo como candidato demócrata al Senado en la convención extraordinaria del partido celebrada el 25 de julio.
Ahora, a menos de un mes de las elecciones legislativas de medio mandato, la contienda entre Jackson y Collins en Maine es una de las más seguidas, ya que el resultado podría contribuir a decidir qué partido controla el Senado.
Los republicanos cuentan actualmente con 53 escaños en la Cámara Alta. Para recuperar la mayoría, los demócratas necesitan obtener una ganancia neta de cuatro escaños, siempre que mantengan los que ya controlan. El resultado de la contienda de Maine podría ser determinante para sus aspiraciones de recuperar el control de la Cámara.
Este fin de semana, con el objetivo de consolidar los apoyos a Jackson en Maine y acercar a los demócratas a la mayoría en el Senado, Jackson recorre el estado junto al senador independiente por Vermont Bernie Sanders, quien ha respaldado públicamente su candidatura y es consciente de su capacidad para movilizar a los votantes más progresistas del partido.
¿Arrebatará Troy Jackson, el leñador de Maine, el escaño a la senadora Susan Collins? Una encuesta reciente apunta a esa posibilidad