Este domingo, la ciudad de Nueva York amaneció cubierta de nieve. Tras varios inviernos con nevadas escasas, el 14 de diciembre a las 13:00 horas se habían acumulado 2,7 pulgadas en el castillo Belvedere de Central Park, mientras que en el aeropuerto internacional John F. Kennedy el registro alcanzó las 4,6 pulgadas. Vecinos de todas las edades salieron temprano a calles y parques para fotografiarse entre árboles teñidos de blanco y disfrutar de improvisadas pistas de deslizamiento.

Con la llegada de la tarde y bajo un cielo despejado, la intensa labor de los servicios municipales y de los propietarios de edificios redujo notablemente la capa blanca en la ciudad. Sin embargo, la retirada de la nieve no traerá alivio térmico. Para el inicio de la semana se esperan temperaturas gélidas: el lunes 15 de diciembre se prevén máximas de 27 °F y mínimas de 17 °F (-3 °C y -8 °C), mientras que el martes 16 los termómetros oscilarán entre los 31 °F y los 20 °F (-1 °C y -7 °C).
La nevada ha llegado antes de lo habitual para la temporada. La última vez que la ciudad registró una nevada tan temprana fue en 2018. Aunque puede nevar en noviembre o diciembre, las nevadas más copiosas suelen concentrarse en los meses de enero y febrero.