A pesar de su color morado intenso, su sabor es delicado, como el de una vainilla suave. Su nombre es ube y apunta a ser el sabor de los meses cálidos en Nueva York.
Esta batata originaria de Filipinas, de color púrpura intenso y sabor suave, ha conquistado la repostería neoyorquina hasta el punto de que algunos críticos culinarios se preguntan si será la sucesora del matcha. Hasta Starbucks ha incluido el ube en su menú de primavera con su macchiato helado de coco y ube, su latte de vainilla y ube, e incluso su matcha latte de vainilla y ube.
En un paseo por Koreatown, en Manhattan, un cartel frente a la pastelería japonesa Hokkaido Baked Cheese Tart anuncia una variedad de dulces morados elaborados con ube. Su menú ofrece las famosas tartaletas de queso con ube, bollos rellenos de crema de ube y tarta de queso vasca con ube. Los mismos productos se sirven en otros sabores, incluido el matcha, lo cual hace unos años habría sido la novedad.

Hacemos una degustación y comprobamos que, a pesar de su color llamativo, su dulzura es sutil, nada empalagosa, especialmente en las tartaletas. No son los únicos que se han sumado a la moda: por todo Nueva York, cada vez más pastelerías ofrecen este sabor morado que es tendencia.
Lady Wong, en el East Village, destaca su tarta de ube con mora como una de las más vendidas del mes; Bunny & Bro Coffee, en Midtown, ofrece lattes con ube como bebida de primavera; Sunday Morning, en Flatiron, los fines de semana ofrece una versión de sus tradicionales rollos de canela elaborados con ube. Y, por supuesto, la pastelería filipina Kora, en Sunnyside, Queens, tiene un menú de temporada que incluye galletas de ube y coco, brioches fritos de ube y, como bebida, lattes de ube.
Si bien habrá que dar tiempo al tiempo para saber si el ube se consolida como sabor novedoso, relegando al matcha a un segundo plano, lo que sí se puede afirmar es que ya ha conquistado los menús de primavera de las pastelerías de Nueva York.